
Arrieros somos y en el camino nos encontraremos...
Es este un plato sencillo, elaborado con bacalao en salazón y verduras del que encontramos diferentes variantes en cada zona; de hecho parece que su composición se fué formando siguiendo el camino de los arrierros (encargados del transporte de materiales con mulas) que cubrían la ruta de Bilbao a Zaragoza pasando por Navarra por lo que mantiene una base común (bacalao, tomate y ajo) y un toque diferente en cada comunidad.
Los arrieros - consumidores originales- en sus viajes y obligados por la necesidad de llegar pronto a los mercados desalaban el bacalao en la corriente de los rios, estrujando y deshilachando sus hebras.
A ese bacalao desalado con prisas se le añadia cebolla , pimiento verde y choricero y las tan socorridas patatas... y así paso del polvo del camino a la mesa de la venta convirtiendose por merito propio en un plato de lujo que no es raro encontrar acompañado de ingredientes humildes.. cangrejos, caracoles o mas sofisticados como la langosta.
Cuenta la historia mas reciente que seguia siendo un plato local hasta que Hemingway lo probó en "Casa Marcelino" dandole una proyección internacional siendo de echo uno de los platos mas solicitados por los extranjeros en las fiestas de San Fermín del que me acuerdo justo hoy en su día... gustico dará oirlos pronunciando " a j o a rrrrr i e rrrrrrrrrr rrro" es que me parto... lo que si es seguro que no falta en las cazuelas que las Peñas de Pamplona llevarán a los toros en estos días.
Como suele ser normal en la cocina tradicional, encontraremos tantas recetas como cocineros.
En casa nos decantamos por esta preparación sencilla, típica de la ribera navarra que tan de cerca nos toca y que imagino muy próxima a la original... buen bacalao seco, pocos condimentos, las patatas que no falten y los caracoles... vamos es que con caracoles es un lujo total.
Ingredientes:
Un kilo de bacalao desalado
4 dientes de ajo
1 pimiento verde
Una cebolla mediana
1 tomate maduro
Un buen puñado de caracoles
Una patata frita en dados
Aceite de oliva
Agua
Sal
Para hacerlo:
- El día de antes pondremos el bacalao en salazón en remojo cambiándole el agua hasta dejarlo en su punto de sal.
- Se cuecen los caracoles con agua y sal (previamente engañados para que saquen bien los chichones) durante una hora y se reservan.
- Se hace un sofrito con los pimientos, ajos, cebolla y el tomate cortandolos en dados regulares.
- Pelamos y cortamos del mismo modo una patata que reservaremos una vez frita sobre papel absorbente.
- A continuación se echa el bacalao en tiras y se deja hacer unos 10 minutos.
- Añadiremos los caracoles escurridos, la patata reservada y dejamos cocer a fuego lento durante aproximadamene otros 10 minutos, rectificando el punto de sal si fuese necesario.
- Servir bien caliente en la propia cazuela.
Para los amantes de los caracoles es una receta exquisita.. y el resto... no saben lo que se pierden así que aprovechando la etimología... arreando que se enfría ;-P






