Retomar el blog me ha costado varias tardes delante de una entrada en blanco y aquí me encuentro con la puerta de abril abierta de par en par sin saber muy bien que escribir.
Oficialmente le hemos dado la bienvenida a la primavera pero en Soria la estrenamos con nieve y seguimos con un tiempo helador.
A lo mejor son cosas mías pero la nieve consigue ralentizar un poco esta vida loca que llevamos, cuando aparece ejerce un efecto calmante en nuestras prisas del día a día .
Chica es que leo esta última frase y parece que la he sacado de un anuncio de crema hidratante jaja... lo estoy viendo:
"Su textura ligera y no grasa constituye una excelente base aportando una sensación de frescor inmediata. Crea una barrera protectora contra las inclemencias del día a día, su efecto balsámico con el que la vida recupera su brillo y luminosidad, quedando suave y flexible.
Tratamiento de choque, especialmente indicado para almas agobiadas y sensibles."
La vida real ha pasado como un huracán en las últimas semanas, ha dejado momentos dulces que han chocado brutalmente con otros muy amargos. No consigo acostumbrarme a estos contrastes, me cuestan las despedidas. ¿Como se mide el vacio que dejan algunas personas en nuestra vida? ¿Se puede contar en lunes de trabajo o en viernes que anuncian el fin de semana? Tal vez se mida en lágrimas, en risas y recuerdos derrochados.
¿No parece a veces que la vida tiene una sola dirección? Como si fuera obligatorio mirar siempre hacia delante... pero para avanzar hay que retrodecer y sobre todo de vez en cuando parar... recuperar la perspectiva. Me he dejado llevar por una fase nostálgico-apática, me he rodeado de cosas bonitas... alargando días sin nombre en los que abrir pantallas visitando algunos de mis blogs y webs favoritas. He entrado pasando de puntillas, sin ánimo para dejar un comentario, sintiéndome un poco culpable por no agradecer el esfuerzo que supone cada palabra que aparece en la pantalla :(
Pero era necesario y aquí estoy de nuevo.
¡Ay señor! me leo y me asusto... esta naturaleza melodramatica mía va a matarme tampoco me hagais mucho caso ¿vale?.
Lo voy a intentar, me voy a centrar sólo en lo que importa de aquí en adelante, como en esta receta para endulzar los momentos amargos.
Es de Isabel-La Cocina de Fabrisa y me viene muy bien la frase con la que presenta su blog: "La vida no se vive por el número de veces que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento".
Me contó que su " Tarta de queso Mary Fish" es una de las recetas mas visitadas del blog, a lo mejor por el echo de ser una tarta con nombre propio, el de la amiga que le dió la receta.
En casa gustó mucho, la única variación que me he permitido ha sido sustituir su cobertura de mermelada por una estupenda salsa de caramelo que le copié a Carmen- Las libretas de Calohe y que me tiene totalmente cautivada.
Sale una tarta grande, en la foto veis una ración individual que posó amablemente para las fotos ya que el resto iba como postre para llevar.